viernes, 23 de noviembre de 2007

Ser aitites, que maravillosa aventura¡¡¡¡¡¡

Tengo la dicha de tener mi nieto de tres años, él nos ha convertido a mi marido y a mi en aitites, nosotros, que en Argentina ni sabíamos que existía esa palabra, nos canta en euskera y hasta casi se enoja cuando nos sugiera alguna cosa aprendida en la escuela y no le entendemos. Es nuestro sol del fin de semana. Sólo podemos verlo esos días ya que mi hijo se separó de su esposa cuando el peque tenía poco más de un año, y bueno, ahora lo llevamos bien. Nos hemos adaptado. Ahora lo achuchamos tantas veces como queremos, lo disfrutamos y en esas horas semanales nos hace los seres más felices, todo lo demás queda relegado, y les diré con absoluta objetividad, que es precioso, que mi vida cambió cuando él entró en nuestras vidas, que como he dicho es el sol de los fines de semana. Bravo por todos los abuelos que podemos sentir de esta forma tan maravillosa.

1 comentario:

nestor dijo...

Hola comprovinciana...que pasa que no esccribes mas....lo bueno no hay que dejarlo y tu escribes muy bien...vuelve....